Relax y yoga en el Coco Bodu Hithi en Maldivas

Seguimos con los relatos del blogtrip a las Maldivas que realizamos en noviembre de 2016 junto con Fashion Travel Bloggers. Ese día exploramos la isla e hicimos yoga junto al mar en el Coco Bodu Hithi.

Nos despertamos pronto otra vez para ir a hacer snorkel. Nada sorprendente si habéis leído las entregas anteriores de este viaje a las Maldivas. Sin embargo, el cielo amaneció muy encapotado y el viento presagiaba aguas turbias. Así, al cabo de una media hora de explorar el lecho marino cercano a la playa este, desistimos debido al viento y a la corriente. Aun así, fue increíble porque en tan poco tiempo pudimos descubrir muchos bancos grandes de peces y hasta una tortuga de tamaño medio.

Coco Bodu Hithi Maldivas Island

Más tarde, desayunamos en el restaurante Air que hay frente a la infinity pool del hotel. El buffet de desayuno era muy completo e incluía exquisiteces como hummus de remolacha o bagles de salmón. Nos pedimos café con leche, tortilla de varios ingredientes, pan tostado, mantequilla, una magdalena de chocolate y una french toast. En fin, acabamos bien llenos. Así estábamos cuando nos topamos con Sonia, la bióloga marina del hotel. Le contamos que habíamos visto una tortuga por la mañana y nos contestó que era raro verlas por esa zona.

Coco Bodu Hithi Maldivas Water Villas

Luego volvimos a la habitación y se puso a diluviar de mala manera. Finalmente, a la hora de comer amainó un poco. Esta vez fuimos al restaurante Latitude, un local informal de sillones y mesas bajas. Pedimos nachos con queso y unos panini club y vegetable wraps que incluían un acompañamiento de patatas fritas muy ricas.

Poco después llegó Olga, una de las empleadas que nos había recibido al llegar el día anterior, y nos acompañó a dar una vuelta por la isla. Nos montamos en un buggy y fuimos a ver las «water villas». En el Coco Bodu Hithi hay cuatro tipos de habitaciones: las «Island villas» donde estábamos nosotros, las «water villas» normales, las «water villas Escape» y las Coco Residence que son las habitaciones más lujosas del hotel y también se sostienen sobre el océano. La «water villa» que pudimos ver por dentro tenía una bañera individual muy grande en el centro del baño. Y aunque la habitación en sí era más pequeña que nuestra «Island villa», las vistas del agua del mar eran espectaculares y, como en el hotel Angsana Velavaru, también contaba con una piscina particular que sobresalía por encima del océano.

Coco Bodu Hithi Maldivas Water Villas

Acto seguido atravesamos la jungla de la isla Bodu Hithi a bordo del buggy hasta llegar a la zona del excelente restaurante Stars donde habíamos cenado la noche anterior. Detrás de este restaurante se extienden las 24 habitaciones de máximo lujo: las Coco Escape en dos pasarelas sobre las aguas turquesas. Olga nos invitó a entrar a ver una de ellas y alucinamos. Tienen una sala de estar con sofás separada del resto del apartamento, un dormitorio enorme, un cambiador y un baño con una bañera central rectangular también muy grande. Y en paralelo a todas las salas, una terraza enorme frente al océano con piscina particular sobre el agua y grandes sofás donde tumbarse a descansar. Muy espectacular.

Coco Bodu Hithi Maldivas Water Villas

Por la tarde participamos en una sesión de yoga. Nos reunimos con el profesor en la plataforma sobre el mar que incluye el spa y el gimnasio del Coco Bodu Hithi. Allí hay un espacio abierto reservado para estas clases. Nos dieron esterillas sobre las que hacer los ejercicios y antes de empezar nos sirvieron unas toallitas refrescantes y un té frío. El profesor era de Kerla, en el sur de la India. Para empezar preguntó si los que participábamos hacíamos yoga habitualmente y, como había muchos que no, anunció que en esa clase íbamos a hacer ejercicios sencillos para principiantes. Así pues, empezamos con ejercicios de respiración y poco a poco fue aumentando la dificultad. Yo no me había imaginado que hacer yoga cansara tanto, pero sí. Terminamos la clase muy relajados y con los músculos de las piernas y de la espalda bien trabajados. Durante la clase lloviznó un poco, pero no nos importó. Simplemente dejamos que las gotas de lluvia nos refrescaran la cara. Después nos fijamos que el yogi tenía una clase particular con otra clienta del hotel.

Coco Bodu Hithi Maldivas yoga

Más tarde llegó la hora de cenar y esa noche habíamos reservado mesa en el restaurante Acqua. Al igual que el restaurante Stars de la noche anterior, este también está sobre las aguas turquesas del mar. Había muchos platos entre los que escoger, la mayoría de tipo asiático. Por ejemplo, yo tomé gado-gado de Indonesia de primero y pad-thai tailandés de segundo. De postre: pastel de queso con arándanos azules acompañado de una bolita de helado de lima con una pizca de masa desmigada. Al terminar la cena salió a saludarnos el chef, que estaba preocupado por si el pad-thai nos había parecido demasiado picante. La verdad es que todo el personal del hotel nos trató de forma excelente y estaban muy atentos a cualquier necesidad de los comensales. Y tras otra velada de excelente comida, nos retiramos a descansar a la habitación y terminó el décimo día de nuestro viaje por las Maldivas.

Coco Bodu Hithi Maldivas sunset

DATOS DE INTERÉS

Coco Bodu Hithi: «Island Villa» desde 842$ la noche con desayuno buffet, podéis incluir media pensión agregando 89$. Traslado en lancha rápida: 227$ viaje de ida y vuelta desde el aeropuerto. Hay que reservarlo junto con el hotel.

NOTA: El resort Coco Bodu Hithi junto con la oficina de Turismo de las Maldivas invitaron a las Fashion Travel Bloggers a conocer el resort y las actividades que ofrece para ayudar a hacer difusión de ellas. Las opiniones vertidas en este artículo son 100% nuestras y totalmente sinceras.

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