Snorkel con tortugas en el Coco Bodu Hithi

Ese día amaneció con un sol estupendo que devolvió todos los colores a la isla. Después de desayunar muy tranquilamente en el restaurante Stars del hotel, nos preparamos para una nueva sesión de snorkel, aunque un poco especial ya que haríamos snorkel con tortugas en el Coco Bodu Hithi acompañados de una bióloga marina española. Antes de empezar, Sonia nos reunió en la sala del ping-pong y la mesa de billar y nos dio unas explicaciones sobre las tortugas y los tiburones que podríamos llegar a ver. También nos contó los dos proyectos de fauna marina en los que participa el hotel Coco Bodu Hithi.

Coco Bodu Hithi maldivas pier

Uno consiste simplemente en identificar las tortugas y los peces raya que se encuentran en las sesiones de snorkel, para así tener un censo. Otro es el Olive Ridley Project, que trata de concienciar y ayudar en el problema de las redes de pesca descartadas (más información en oliveridleyproject.org y mantatrust.org). Además, si fotografías a una tortuga o a una raya que nunca antes se haya identificado, puedes ponerle el nombre que quieras.

Snorkel tourgas Coco Bodu Hithi Maldivas

Luego nos subimos a un barco del hotel que nos llevó hasta unos arrecifes muy cercanos: Turtle Point y Shark Point. En el primero, nos lanzamos al agua y fuimos nadando sobre un arrecife de poca profundidad hasta llegar a una depresión muy amplia y más profunda que parecía una plaza submarina. Había cientos de peces aquí y allá, en bancos grandes o solos. En este arrecife vimos cuatro tortugas en distintos momentos. Es un espectáculo muy relajante verlas ascender tranquilamente desde el fondo marino hasta la superficie para tomar aire y luego volver a descender, sin prisas. La última nos la encontramos en una zona de muy poca profundidad, así que nadamos un rato junto a ella. En la «plaza» también descubrimos una langosta, tan tímida que se escondía en su guarida entre los corales y solo sobresalían las largas antenas blancas.

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Seguimos a Sonia la bióloga por una zona de menor profundidad. Al levantar la vista un momento por encima de la superficie, me percaté de que el cielo se había nublado mucho y amenazaba con lluvia. Poco después, con la cara bajo el agua, note cómo las primeras gotas empezaban a caerme sobre el cogote y la espalda. Seguimos sorteando los corales por esta zona de poca profundidad. En estas zonas hay que ir con sumo cuidado para evitar tocar un coral y romperlo sin querer o para sufrir algún arañazo al rozar alguno. Aunque si te limitas a flotar no hay ningún problema. Al mirar la superficie del agua desde abajo, de repente vi que parecía estar hirviendo, y es que ya estaba lloviendo a cántaros. Cuando levanté la cabeza de nuevo y miré alrededor, estaba cayendo una tromba de agua descomunal.

Snorkel tourgas Coco Bodu Hithi Maldivas

El horizonte se había vuelto totalmente gris y ni siquiera se veía la isla del hotel. De todas formas, el barco nos acompañaba y estaba cerca. Nos preguntamos si debíamos volver al barco o no, y mientras lo decidíamos, nos reunimos en un punto donde podíamos hacer pie sin tocar ningún coral. Fue una experiencia extraña y singular estar de pie en medio del océano, bajo un chaparrón que impedía ver los alrededores. Sonia, la bióloga, entonces nadó por entre los corales para indicarnos el camino más fácil para llegar al barco. En un minuto llegamos a aguas más profundas y respiré aliviado porque cuando estás en una zona de arrecife poco profundo, es fácil tocar algún coral sin querer. Luego subimos al barco con la ayuda de los empleados del hotel y allí nos esperaban unos refrescos en una nevera portátil. Además, nos dieron unas toallas por si queríamos secarnos.

Snorkel tourgas Coco Bodu Hithi

Al cabo de cinco minutos ya había dejado de llover, aunque el cielo seguía nublado. Llegamos al otro arrecife, el Sharks Point, y volvimos a lanzarnos al agua. En este caso fuimos siguiendo la pendiente del arrecife. Aquí nuestra guía iba ojo avizor para tratar de detectar a los tiburones de arrecife de punta negra que suelen verse por aquí. Por desgracia, solo vimos a uno a bastante distancia que pasó muy rápido y se fue. Al parecer, estos tiburones tienen más miedo de los seres humanos que el que nosotros podemos llegar a tener de ellos (como los que habíamos visto en el hotel Banyan Tree Vibbanfaru). Por suerte, aparte de muchos bancos de peces de color azul eléctrico también vimos un nido de peces payaso sobre unas anémonas de color verde intenso. Son preciosos y, como suelen verse muy poco, siempre da satisfacción encontrar uno de sus nidos.

Coco Bodu Hithi island room

Poco después volvimos a la isla Bodu Hithi. Nos dimos un chapuzón en la piscinita de la habitación, nos duchamos, nos vestimos y fuimos a comer. Era viernes, así que tocaba ir al restaurante Air que hay frente a la infinity pool delante del mar. El cielo se había despejado y el sol volvía a iluminar con fuerza toda la zona. La carta del restaurante Air incluye entrantes muy apetitosos y los platos principales incluyen varios currys, algunos de ellos propios de las Maldivas. Yo escogí de primero una bruschetta con tomate, pimiento y queso de cabra. Y de segundo, un pollo con curry maldiveño llamado «butter chicken». Además, me pedí un zumo de plátano con coco delicioso. Los ingredientes de la bruschetta venían perfectamente presentados y sobre una rodaja de pan tipo focaccia. Por su parte, el pollo con curry maldiveño estaba muy bueno. Picante como debe ser, y acompañado con una montañita de arroz con varios ingredientes, un poco de chutney, dos poppadums y un tarrito con salsa de yogur. Espectacular. Después de todo eso ya tenía la barriga muy llena, pero claro, ya me había pedido el postre y no iba a hacerle un feo: una tartaleta de manzana y pera caramelizadas, acompañada con una jarrita de salsa de vainilla para derramarla por encima de la tartaleta. ¡Mmmm…! Tremendo. Los dos coincidimos que en los restaurantes del Coco Bodu Hithi comimos los mejores platos de todo el viaje a las Maldivas. Escojas lo que escojas, estará buenísimo.

Coco Bodu Hithi Maldivas restaurante

Después de la comilona volvimos a la habitación e hicimos la digestión tranquilamente. Más tarde, salimos a dar una vuelta y hacer algunas fotos. Cuando llegaron las seis y media de la tarde, regresamos al muelle para hacer el «sunset cruise». Como en el pequeño crucero del ocaso que habíamos hecho en el Banyan Tree Vibbanfaru, esta actividad consiste en salir a la mar para contemplar la puesta de sol desde un barquito del hotel. Nos sirvieron champán y subimos a la cubierta superior, donde nos sentamos y charlamos un poco con Olga, la empleada del hotel que nos había mostrado la isla y algunas «water villas» el día anterior. Por desgracia, el espectáculo del ocaso fue muy escaso, porque había muchas nubes en el horizonte que impedían ver el sol. Y cuando estábamos tan agustito charlando al aire libre, en medio del mar, empezó a lloviznar. Al cabo de un rato comenzó a llover más y volvimos a la cubierta inferior. Allí nos sirvieron pinchos de fruta y varios canapés para acompañar el champán.

Coco Bodu Hithi Maldivas Water Villas

El cielo se fue oscureciendo más y más. Finalmente, volvimos a tierra firme una hora más tarde y ya era de noche. Había dejado de llover. Recorrimos la pasarela iluminada del muelle y nos informaron de que la barbacoa en la playa que iba a ser la cena de la noche se trasladaba al restaurante Aqua por la previsión de lluvia. Para hacer tiempo antes de la cena, nos sentamos en los sofás del restaurante Latitude y pedimos unos cocos para beber. También aprovechamos para ver algunas de las fotos de la sesión de snorkel de la mañana que Sonia la bióloga había tomado con su cámara acuática, ya que nos las había pasado con una memoria USB.

Coco Bodu Hithi sunset cruise

Luego fuimos a cenar al restaurante Aqua y alucinamos al llegar. Nos esperaban con un buffet donde había de todo. No solo la barbacoa, sino también un surtido de sushi, seis o siete ensaladas diferentes, cuatro platos calientes, una cocinera que te preparaba ceviches al instante y una zona de postres muy completa. Incluso había un cocinero que te preparaba platos de fruta flambeada o rebozada.

A la mañana siguiente nos esperaba el último día en el hotel Coco Bodu Hithi y no pudimos evitar sentir un poco de tristeza. Pero de todas formas, acabábamos de disfrutar de otro gran día en las Maldivas, así que nos fuimos a dormir muy satisfechos.

DATOS DE INTERÉS

Coco Bodu Hithi: «Island Villa» desde 842$ la noche con desayuno buffet; podéis incluir media pensión agregando 89$. Traslado en lancha rápida: 227$ viaje de ida y vuelta desde el aeropuerto, hay que reservarlo junto con el hotel.

NOTA: El resort Coco Bodu Hithi junto con la oficina de Turismo de las Maldivas invitaron a las Fashion Travel Bloggers a conocer el resort y las actividades que ofrece para ayudar a hacer difusión de ellas. Las opiniones vertidas en este artículo son 100% nuestras y totalmente sinceras.

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