Snorkel en el resort Angsana Velaravu en las Maldivas

Seguimos con los relatos del blogtrip que hicimos a las islas Maldivas en noviembre de 2016. En esta ocasión hicimos snorkel en el arrecife del resort Angsana Velaravu y aprendimos a preparar curry al estilo de las Maldivas.

Después del primer día pudimos comprobar que el desayuno es muy completo: incluye tortillas hechas al momento y también tortitas y gofres, además de otros muchos platos calientes y los típicos dulces. Aprovechamos para coger energías mientras consultábamos los resultados escrutados de las elecciones estadounidenses.

Beach Villas Angsana Velavaru Maldivas

Más tarde nos reunimos en el «marine centre» para hacer la excursión de snorkel por la cara exterior del arrecife de coral. Nos subimos a un bote con otros clientes del hotel y nos llevaron hacia allí con tres o cuatro monitores. Al llegar al lugar nos hicieron una pequeña explicación para no perdernos. Nos pusimos las aletas, las gafas, el tubo y… ¡al agua!

Snorkel Angsana Velavaru Maldivas

En cuanto metí la cara debajo del agua descubrí un mundo espectacular ahí abajo. Avancé usando las aletas siguiendo la línea del arrecife. Lo primero que me sorprendió fue que el arrecife que forma la isla del hotel se había transformado en un precipicio subacuático donde el fondo se perdía de vista en un color azul marino cada vez más oscuro. Por el contrario, a mano izquierda, el arrecife blanco se mostraba cargado de vida. Aunque la mayoría de los corales estaban petrificados, muchísimos peces de muchos colores rondaban por los recovecos, persiguiéndose entre sí, o mordisqueando los corales.

Snorkel Angsana Velavaru Maldivas 2

Me costaba centrar la mirada en un solo punto. Cuando me recuperé de la primera impresión, seguí avanzando y fui viendo todo con calma: peces de cuerpo azul brillante y cresta amarilla, peces de cara seria con un cuerno en la frente, peces de color turquesa con detalles rojizos y amarillos, peces negros, anaranjados, amarillos, pececillos alargados…

Snorkel Angsana Velavaru Maldivas

Me encantaron sobre todo los grandes bancos de peces de color azul eléctrico que pasaban justo por debajo de nosotros sin inmutarse. O los bancos de pececillos diminutos que se dispersaban rápidamente cuando te acercabas nadando. En definitiva, fueron unos 45 minutos que se pasaron volando. Y me dejaron con ganas de repetir.

Snorkel Angsana Velavaru Maldivas

Después, un baño en la piscina, duchita y a comer. Además de diversos platos calientes de carne y pescado y ensaladas, ese día el hotel ofrecía unos pinchitos de atún a la barbacoa, muy buenos. También había croquetas de risotto o rollitos primavera, entre muchos otros platos.

Cooking Class Angsana Velavaru Maldivas

Justo después de comer, el chef del restaurante nos hizo una demostración de cocina y preparó dos platos típicos de las Maldivas. Primero, un curry maldivo con pollo, y luego «keevub», unas croquetas con carne de atún, lentejas, harina de arroz y varias especias. Muy buenas con salsa de chile dulce. Lo gracioso fue cuando nos volvieron a sentar a la mesa para que pudiéramos probar lo que acababan de cocinar ante nuestros ojos. ¡Fue el día en el que comimos dos veces! Eso sí, con las croquetas ya no pudimos. El chef nos dijo que nos las enviaría para cenar… y nos reímos.

Cooking Class Angsana Velavaru Maldivas

Con la barriga tan llena, acto seguido se impuso una siesta como la copa de un pino. Y tan a gusto que nos quedamos. Más tarde, a las 18:30, nos esperaban en el muelle para llevarnos a las «water villas», al otro lado de la laguna. Allí, Alissa y Hassaan nos invitaron a unos cócteles en una de estas habitaciones-apartamento… y flipamos.

Water Villas Angsana Velavaru Maldivas
Alucinamos con el diseño interior del comedor y del baño, y sobre todo con la piscina. Esta se sostiene sobre el mar a lo largo y el agua rebosa por los bordes, así que te permite bañarte tranquilamente y rodeado del azul turquesa del océano. Incluso tiene un banquito en el extremo alejado, dentro del agua, para estar como un rey o una reina. Junto a la piscina hay unos sofás-tumbonas y también una zona parecida a la red de los catamaranes donde tomar el sol por encima del agua.

Sunset Water Villas Angsana Velavaru Maldivas

Por si fuera poco, esta habitación da a la puesta de sol sobre el mar y, al ser una de las tres al final de la pasarela, incluye un dormitorio extra. En la segunda planta hay un lounge con más sofás y mesas, y es genial recostarse sobre la barandilla y contemplar los colores del ocaso sobre un cielo enorme. Estar en un segundo piso ofrece además unas vistas privilegiadas sobre los alrededores. Para terminar, esta habitación cuenta también con una pasarela que se adentra en el mar y termina en una plataforma con un sofá rectangular para tumbarse. Con un cóctel en la mano, conversamos con Alissa y Hassaan hasta la hora de la cena.

Sunset Water Villas Angsana Velavaru Maldivas

Hacia las ocho y media fuimos al restaurante Azzurro, situado en la misma pasarela de las «water villas» y que ofrece platos muy exquisitos de cocina mediterránea con toques asiáticos. Nos recibió con una decoración cuidada y música agradable. Una vez sentados en la terraza, pudimos escoger entre dos menús distintos, pero ambos muy elaborados. De primero había vieiras envueltas en una tira de bacon con caviar de beluga y azafrán, o ensalada con filetitos de carne de cordero. Entre plato y plato, sopa bisque de lagosta. Y de segundo, mero con patatas, aceitunas, limón y otros ingredientes, todo cocinado en papel de cocina bien presentado, o carne de ternera wagyu con salsa de vino tinto.

Restaurante Azzurro Angsana Velavaru Maldivas

Los postres incluían tarta de queso con salsa de fresas o helado de fresa casero sobre melocotón melba y fresas semicongeladas. En realidad, este restaurante ofrece siempre una carta mucho más variada, y nuestra cena fue solo una demostración limitada de toda la oferta. Además, cuando íbamos por el segundo apareció el chef que habíamos conocido durante la clase de cocina y nos sirvió las croquetas maldivas de atún y lentejas (sabías que volverían) aunque, como es obvio, solo pudimos probar dos o tres. Todo estuvo excelentemente presentado y cocinado. Muy muy bueno. ¡Ay esas croquetas! ¡Qué pena!

Cena Azzurro Angsana Velavaru Maldivas

Con la barriga llena y un día repleto de experiencias, subimos al bote para cruzar la laguna y llegar en un santiamén a la isla en tierra firme del Angsana Velavaru. Allí nos despedimos de nuestros anfitriones y fuimos a descansar. A la mañana siguiente, íbamos a embarcarnos en una excursión para nadar con los fabulosos tiburones ballena. ¿Lograríamos encontrarlos? Además, nos trasladamos a una de las lujosas «water villas» para vivir una experiencia de confort y paisaje únicos. ¡Todo eso y más en la próxima entrada de la serie!

Datos de interés

Angsana Velavaru Resort: «Deluxe Beachfront Pool Villa» desde 644$ la noche con pensión completa. A finales de noviembre y principio de diciembre es temporada baja y las «Deluxe Beachfront Villas» se pueden reservar desde 312$ la noche solo con desayuno (mínimo 4 noches). Traslado en hidroavión: 420$ viaje de ida y vuelta. Hay que reservarlo junto con el hotel. Si se reserva vía Booking hay que contactar con el hotel para acordar el traslado.

NOTA: El Resort Angsana Velavaru junto con la oficina de Turismo de las Maldivas invitaron a las Fashion Travel Bloggers a conocer el resort y las actividades que ofrece para ayudar a hacer difusión de ellas. Las opiniones vertidas en este artículo son 100% nuestras y totalmente sinceras. 

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