«Querida Kuki-Pan: He secuestrado tu regalo de cumpleaños. Si quieres recuperarlo deberás seguir mis instrucciones. Capitán Garfio«. Con esta misiva empezó una gymkhana durante dos semanas en las que nuestra amiga Azuki hizo frente con éxito a todas las pruebas que le impuso el Capitán Garfio. Tras salir airosa de todos los retos, su regalo fue «liberado» un sábado a las 7.30 de la mañana en el aeropuerto de Barcelona: un fin de semana en Disneyland París. Volábamos al país de Nunca Jamás.
Cómo organizar una escapada barata a Disneyland Paris
La clave para organizar ese fin de semana fue hacerlo lo más económico posible, pero no era tarea fácil, teniendo en cuenta que todo lo que rodea Disneyland es caro. Solamente la entrada de dos días para los dos parques costaba 113 € (este año valen 140 €). Las entradas es casi de lo más caro del viaje. Para que os hagáis una idea, las entradas nos costaron lo mismo que los vuelos, el hotel y el coche de alquiler juntos.
Atención: Actualmente hay una oferta de una entrada de 1 día / 2 parques a partir de 47€ según calendario (40€ niños). Podéis comprar las entradas y ver más ofertas en este enlace.
Si tenéis previsto pasar más de cuatro días en el parque os saldrá más económico comprar el pase anual. El pase anual sin limitación de fechas cuesta 223€ y la entrada de 4 días / 2 parques sin limitación de fechas cuesta 212€. Por un euro más podéis escaparos a Disneyland Paris más de una vez en un año. 🙂
Compramos los vuelos con Ryanair, que justo entonces las tenía en oferta para las fechas de nuestro viaje. Las tarifas de oferta de Ryanair funcionan con un sistema piramidal (en la cúspisde hay pocos vuelos baratos y en la base los vuelos son más caros). Por ejemplo, de las tarifas más baratas quizás hay solamente 2 o 4 billetes y, una vez se venden, sube la tarifa. Por eso, si tenéis que comprar 6 billetes (como en nuestro caso), lo mejor es mirar los precios de dos en dos. Los dos primeros billetes nos costaron 115 €, los dos siguientes 133 € y los dos últimos 168 €. Si comprábamos los seis billetes juntos nos daba el precio de 168 €. Los sumamos y los dividimos y salió a 70 € por persona con todos los impuestos y extras incluidos. El vuelo salía del Aeropuerto del Prat en Barcelona a las 8.35 am y llegaba al aeropuerto de Paris-Beauvais a las 10.35 horas. La vuelta era domingo a las 19:55 horas.
Para ir del aeropuerto de Beauvais a Disneyland París hay un autobús que en dos horas y media te deja en el parque (previa parada en el aeropuerto Charles de Gaulle), por 24 € por trayecto (el precio este año se mantiente), es decir, nada menos que 288 € para 6 personas, y además suponía una gran pérdida de tiempo. Por tanto, decidimos alquilar un coche en el aeropuerto. Al ser un coche de siete plazas, nos costó un poco más caro que uno de cinco, pero aun así nos salió mucho más rentable que el autobús: 171 € de alquiler dos días. De gasolina gastamos 30 € en total y el aparcamiento del parque nos costó 18 € cada día.
Lo bueno de tener coche de alquiler es que, aparte de poder salir directamente del aeropuerto y llegar al parque en una hora y media, nos dio la oportunidad de buscar alojamiento fuera del parque. Dormir en los hoteles Disney es muy bonito, (la primera vez que fui me alojé en el New York Hotel), pero es prohibitivo. Esta vez nos alojamos en el hotel Auberge du Cheval Blanc, un hotel a diez minutos en coche de Eurodisney situado en un pequeño pueblo casi como el de la Bella y la bestia, con un château y una boulangerie delante. La habitación triple nos costó 60€ sin desayuno. También cerca de Eurodisney está la zona de Val d’Europe, una zona de nueva construcción nacida tras la creación del parque que está llena de oficinas y hoteles. Personalmente, os recomiendo dormir en el Auberge du Cheval Blanc porque es encantador y encima se puede aparcar en la puerta gratis.
Eurodisney tiene dos parques: Disneyland y Walt Disney Studios. Nosotros el sábado lo dedicamos para ver Disneyland Park. Si vais sin niños, mi consejo es que dejéis la zona de Fantasyland para verla a partir de las ocho de la tarde. A esa hora, todos los niños se han ido a cenar y la zona queda desierta, con lo que hasta las diez uno puede montarse en todas las atracciones sin hacer casi cola. De hecho, es aplicable para todo el parque, pero sobre todo la zona de Fantasyland que es la que está más saturada de gente. De hecho, tanto es así, que hubo momentos en los que casi no se podía ni caminar.
El parque Walt Disney Studios está dedicado al cine y el horario de apertura es más limitado. A diferencia de Disneyland, cierra a las seis en horario de invierno y a las siete en horario de verano. Como Disneyland cierra dos horas más tarde, visitamos el Walt Disney Studios el domingo por la mañana.

Comer dentro del parque es un poco caro, aunque lo que es prohibitivo son los tentempiés. Unas palomitas pequeñas valían 5 € y un helado de Ben and Jerry’s 3,5 €. Aunque os parezca cutre, nosotros llevamos bocadillos y muffins para comer el sábado dentro del parque (mientras hacíamos cola en alguna atracción). Al entrar te revisan las mochilas, pero no te requisan la comida.

El sábado, cuando salimos del parque a las diez y media decidimos cenar en el Disney Village. Es una zona de restaurantes y ocio justo a la entrada de los dos parques. Nos hubiera gustado cenar en el Annette’s dinner, pero cuando llegamos había mucha cola, así que acabamos en el Planet Hollywood. Una hamburguesa con refresco nos costó 16 € (!). Si se quiere cenar más barato, en el Disney Village hay un McDonnald’s.

Montándolo así, el fin de semana a Eurodisney nos costó 242 € por persona. No es que sea el fin de semana más barato que se pueda hacer, pero teniendo en cuenta que un paquete con el Corte Inglés cuesta unos 700 € por barba (aunque con traslado desde Orly y con el hotel Santa Fe en Disneyland), me doy más que satisfecha. Fue un fin de semana mágico en el que tuvimos la oportunidad de dar rienda suelta al niño que llevamos dentro. ¡Hay que repetirlo! 😀






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