Comer mejor que un romano en Roma: guía para saber dónde comer bien en Roma

Hacer turismo y comer bien no siempre van juntos… De hecho, es muy fácil no acertar cuando uno se mueve en territorio desconocido. Para los amantes de la buena comida no hay nada peor que deambular por una ciudad con el miedo a no encontrar un buen restaurante. ¿Hay placer más grande que hacer una parada en el camino y disfrutar de una buena comida? Ir informado, tener buenos prescriptores y tener localizadas algunas referencias fiables son herramientas básicas para sobrevivir en prácticamente todas las ciudades, también en Roma.

La culinaria italiana se asocia a la pasta y la pizza, pero es indudablemente mucho más. Quizás esa asociación a elaboraciones tan internacionales y repetidas nos lleva a pensar que siempre vamos a encontrar buena cocina, ¡pero no! Puedes comer malas pizzas y malos platos de pasta en la capital italiana.

Visitamos Roma en el mes de marzo y solo un día improvisamos a la hora de comer. La experiencia fue bastante decepcionante. Para que esto no ocurra, os dejo mi lista de imperdibles más preciada. Seis lugares imprescindibles donde comer bien en Roma que he probado y a los que llegué gracias a recomendaciones de periodistas gastronómicos que habían visitado la ciudad eterna varias veces. También gracias a algún romano que amablemente nos desveló algún secreto. ¡Empezamos!

TRATTORIA DA ALFREDO E ADA

Pequeño restaurante familiar, fundado en el 1946. Pocas mesas, ambiente extraordinariamente cercano y agradable. Las paredes rezuman historia. Mesas de mármol y una cocina hecha con productos de primera, sencillez y fiel a las tradiciones. Comimos rigatoni a la carbonara (la gran salsa clásica romana). También una lasaña blanca de alcachofa, una ensalada verde, berenjena a la parmigiana e involtini de ternera (otro clásico de Roma) acompañado de achicoria. La amabilidad de la joven propietaria (nieta de Alfredo e Ada) hace que todo sepa mejor, si cabe. Todo tenía el sabor a lo que tenía que saber. Mejor reservar o, si no, puedes esperar fuera, como hicimos nosotros, con un vaso de vino regalo de la casa. Precio: 20-25 euros por persona

Da Alfredo e Ada: Via dei Banchi Nuovi, 14

rigatoni a la carbonara

Rgatoni a la carbonara

Involtini de ternera

Involtini de ternera

Lasaña blanca de alcachofa

Lasaña blanca de alcachofa

Berenjena a la parmigiana

Berenjena a la parmigiana

RISTORANTE SETTIMIO

Settimio es una institución de Roma, conocido por pocos y con una cocina de nivel extraordinario. Fue nuestra última comida en la ciudad y acertamos la elección. Restaurante grande, cocina pequeña y muchos hombres y mujeres con trajes a la hora de la comida… Después supimos que es un restaurante frecuentado por parlamentarios. Los rigatoni all’amatriciana son los mejores que he probado en mi vida, ¡aún los tengo grabados en la memoria! Ese día innovamos y pedimos pollo con salsa de vino blanco, y un plato de pescado que ahora no recuerdo. ¡Todo era extraordinario! Y justamente del restaurante del que mejor recuerdo tengo, solo tengo una foto: la del excelente tiramisú que tomamos de postre. No recordé hacer ni una foto del resto de platos: tenía tanta hambre y eran tan buenos, que ni pensé en disparar el móvil. ¡Buena señal!

Ristorante Settimio: Via delle Colonnelle, 14

TRATTORIA DAL CABALIERE GINO

Lugar extraordinariamente popular, sobre todo al mediodía. Personal muy simpático y servicial… incluso con dominio del español. Lleno de trabajadores de la zona que van a comer. Allí probamos las famosas alcachofas romanas, estofadas, tiernas y gustosas. No olvidéis que en Roma tienen otro plato de tradición: las alcachofas a la judía que se fríen enteras, como estas que podéis ver del restaurante L’ORSO 80, un clásico también recomendable de la ciudad. ¡Exquisitas! En la trattoria Gino probamos una de las famosas e imprescindibles pastas romanas: espagueti caccio e pepe (queso y pimienta). Sí, solo llevan pecorino romano y pimienta. Sorprendentes y muy gustosos. Pedimos bacalao y cordero guisado, también lentejas estofadas y una mousse de chocolate en tres texturas muy muy buena. ¡No dejéis escapar este restaurante! Precio: Unos 25 euros por persona. Atención: NO aceptan tarjetas.

Trattoria dal Cabaliere Gino: Vicolo Rosini, 4

espagueti caccio e pepe

Espagueti caccio e pepe

Alcachofas romanas

Alcachofas romanas

Tiramisú

Tiramisú

L’Orso 80Via dell’Orso, 33

Alcachofas a la judía

Alcachofas a la judía

ROSCIOLI

Roscioli es uno de los hornos más famosos y antiguos de Roma, que merece una visita obligada. Su especialidad es la pizza rosa. Una combinación con pocos ingredientes pero excepcional: masa de pizza, salsa de tomate y aceite. En la sencillez está el gusto. ¡No dejéis de probarla! Esta y cualquiera de las cosas que hacen en ese horno son puro vicio. ¡Alerta! Roscioli ha abierto una salumeria muy cerca del horno donde sirven comidas y cenas. Fuimos una noche a cenar y nos marchamos. El trato fue horroroso y muy maleducado. Nos obligaban a pedir más platos de los que teníamos previsto. Así que evitad la Salumeria Roscioli pero no os perdáis el Antico Forno Roscioli.

RoscioliVia dei Giubbonari, 21/22

PIZZARIUM DE BONCI PANNE

Bonci Panne es el paraíso de los amantes de la pizza, es el éxtasis. Su especialidad es la pizza al taglio, rasgo distintivo de la capital italiana. Detrás de la pizza hay un maestro panadero de primer nivel. Masa alveolada, aireada, crujiente… y encima mil y una combinaciones de ingredientes, a cual más acertada. Hay tantas opciones para elegir que tu cerebro comienza a entrar en shock. Respira hondo, piensa rápido y elige. Cualquier opción será exquisita. Solo se puede comer de pie.

Pizzarium de Bonci Panne: Via della Meloria, 43

LA MONTECARLO

La Montecarlo vendría a ser la otra cara de la moneda de Bonci Panne porque sirve pizza fina y entera. Aquí ya no tenemos porciones de pizza gruesa y esponjosa, sino pizzas redondas extremadamente finas y crujientes. Lugar muy muy popular en Roma. También puedes aprovechar para probar los fritos, otra de las cosas que a los italianos les encanta hacer y comer. Pedimos una margherita por 6 euros y una Montecarlo, por 10 euros. Estaban buenas, pero definitivamente si solo te puedes permitir una pizza en Roma, mejor ir a Bonci Panne o probar la pizza rosa del Roscioli o del Forno Campo de’ Fiori.

La Montecarlo: Vicolo Savelli, 13

Buen provecho… y, con esta lista, ¡la Dolce Vita os espera en Roma!

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