Excursión a Nikko y Okunikko desde Tokyo

Durante las dos semanas que estudié japonés en Tokyo aproveché el único fin de semana que tenía libre para escaparme. Tras barajar diferentes opciones, hice una excursión a Nikko y Okunikko. En este relato os explico esta excursión desde Tokyo y cuento por qué Nikko es un paraíso para los amantes de la naturaleza y es  mucho más que el famoso templo Tosho-gu.

Cómo ir de Tokyo a Nikko y Okunikko

Si tenéis el Japan Rail Pass podéis ir hasta la estación de JR Nikko y comprar el pase de bus de 3000 yenes para poder acceder hasta Okunikko. Sin el JRP, la forma más económica es comprando el All Nikko Pass de la línea Tobu, que conecta la estación de Asakusa Tobu con la estación de Tobu Nikko.

Asakusa-Tobu-estacion

Este pase cuesta 4500 yenes e incluye el viaje en tren local desde Tokyo hasta Nikko y los autobuses hasta Okunikko. Sale muy a cuenta ya que solamente el autobús de Nikko a Yumoto, donde pasé la noche, ya cuesta 1600 yenes por trayecto. Lo malo es que el tren no es directo y hay que hacer transbordo al menos una vez. En domingo la cosa empeora porque el tren local pasa menos y hay que hacer un mínimo de dos transbordos.

Se puede ir en tren directo pagando un suplemento y el precio varía según el tipo de tren. A la vuelta pagué un suplemento de 1030 yenes para tomar el tren directo a Tokyo. El All Nikko Pass se puede comprar en el Tobu Information Center, dentro de la estación Tobu-Asakusa. Solo se puede pagar en efectivo y el horario es de 07:20h a 19h. Si tenéis pensado tomar el tren a las 6:44h como en mi caso, es necesario comprarlo antes.

Tren Asakusa a Nikko

Una vez en la estación de Nikko (Tobu) lo primero que hay que hacer es pedir mapas de la zona en la oficina de turismo. En especial un mapa donde se detallan las paradas de autobús con el número y también pedir los horarios de los autobuses, ya que en esa zona no hay mucha frecuencia. En la estación de Tobu Nikko también se pueden comprar los pases de bus y enviar la maleta por Kuroneko Yamato hasta vuestro hotel.

Los autobuses empiezan el recorrido de la estación de Nikko JR que está a 300 metros de la estación de Nikko Tobu. Para garantizar el asiento podéis caminar hasta la estación de JR en la que suele haber menos gente.

Estacion-JR-Nikko

Excursión a Okunikko y Nikko

El sábado me di un buen madrugón para tomar el tren de las 6:44 am en la estación de tren de Asakusa (Tobu). El tren que entra en el All Nikko Pass es el local y con el del sábado a esa hora solo había que hacer un transbordo en Minami-Kurihashi. El transbordo fue rápido y el tren estaba esperando en el andén de al lado. A las 9:16 llegué a la estación Tobu-Nikko.

Horario tren Tokyo a nikko

En la oficina de turismo pedí los mapas de la zona y los horarios de los autobuses. Al salir de la estación de Tobu-Nikko había mucha gente esperando en la parada de bus dirección Chuzenji/Yumoto. Así que caminé los trescientos metros que hay hasta la estación de Nikko JR. Allí está la parada número 1A y no había nadie esperando. Así que cuando llegó el bus de las 9:42h, me pude sentar sin problemas.

Bus-de-Nikko-a-Okunikko

A las 10:30h llegamos a la parada 26A – Chûzenji onsen. En la estación de autobús hay una pequeña oficina de turismo con mapas más elaborados para hacer senderismo por el lago y el monte Nantai. Hay un sendero de 25 km que rodea el lago Chûzenji, pero habitualmente la gente camina hasta el templo Nikkoyama Chuzenji y la villa de la embajada italiana. En la oficina me dijeron que se tardaba unas tres horas en ir y volver. Como hacía mucho viento y calculé que no me daría tiempo hacerlo, preferí ir hasta la cascada Kegon.

MAPA PARADA BUS NIKKO Y OKUNIKKO

La cascada Kegon (Kegon no taki) está a unos cinco minutos andando de la parada de bus 26A y está dentro del parque nacional de Nikko. Al llegar había mucha gente en la plataforma-mirador. Y no es de extrañar, porque esta cascada de 100 metros de altura se considera una de las más bonitas de Japón junto a la cascada de Nachi Taisha y la de Fukuroda. Durante el kôyô la cascada Kegon es un punto de peregrinación ya que el follaje de todos árboles que rodean el salto de agua se vuelve rojo sangre, pero cuando yo fui esta época ya había pasado.

Kegon-Falls-Nikko-2

Junto al mirador de la cascada Kegon había un par de restaurantes y tiendas de suvenires, pero me llamó la atención un puestecillo donde vendían Kegon dango (un pincho dulce por 140¥). El dango es una brocheta (habitualmente) de tres o cuatro bolas de arroz glutinoso dulce. Los Kegon dango están hechos a la parrilla y este estaba recubierto de salsa dulce de soja. Con el frío que hacía, la verdad es que el dango caliente entró bastante bien.

Kegon-Dango-Nikko

Luego fui hasta el lago Chûzenji. Desde la cascada tardé unos quince minutos a pie. Como ya he dicho, ese día hacía mucho viento, así que los patinetes con forma de patos no navegaban. Me refugié del viento en el santuario Nikko Futarasan Jinja. Este santuario es el punto de inicio del sendero a la cima del monte Nantai. En la zona de Nikko hay 3 santuarios Futarasan. El principal está en centro de Nikko junto al santuario Tosho-gu, y el tercero está en la cima del monte Nantai.

Nikko-Futarasan-Jinja

Casi por los pelos tomé el autobús de las 11:28 h en la parada número 30, dirección Yumoto. A las 11:36h llegué a la parada número 37: Ryûzu no taki, crucé la carretera y me dirigí hacia la segunda cascada que visitaría.

Nikko-Futarasan-Jinja-3

La cascada de Ryûzu (Ryûzu no taki) tiene una longitud de 210 m, una altura de 60 m y es una de las tres cascadas de Okkuniko. Ryûzu significa «cabeza de dragón» porque el caudal se divide en dos antes de caer en el agua y adquiere la forma de cabeza de dragón. Junto con la cascada Kegon, la cascada Ryûzu es también un punto donde disfrutar del kôyô a principios de octubre. Para ver bien la cascada hay un pequeño mirador junto a un restaurante. Allí decidí parar a comer antes de iniciar el sendero de tres horas hasta Yutaki, ya que en ese camino no había ningún lugar donde parar a comer.

Ryûzu-no-taki

El pequeño restaurante tenía diversos platos de soba y udon que preparaban unas señoras mayores entrañables. Pedí kakiage udon (800 yenes), un bol de sopa con tallarines gruesos y verduras rebozadas. Tuve mucha suerte, ya que encontré un asiento disponible en la barra del restaurante y me senté justo delante de la caída de la cascada Ryûzu. Comida con vistas.

Ryûzu no taki Udon

Después de comer tomé el camino en dirección al inicio del salto de agua de la cascada Ryûzu. Está a quince minutos del restaurante y durante la subida hay diversos miradores donde disfrutar de la corriente del agua. Sin embargo, gran parte de la subida es por unas escaleras y cuando llegué al final ya estaba un poco falta de oxígeno.

Ryûzu-no-taki-ue

Cuando lleguéis al Ryûzu no hashi (puente de Ryûzu) podéis tomar el autobús en la parada Takiue (parada 38) hasta Akanuma (parada 39) y allí ir a buscar el inicio del sendero por Senjôgahara. También podéis caminar desde el puente de Ryûzu hasta el sendero, que es lo que hice yo. Desde Ryûzu no hashi hasta Yudaki hay 5,5 km y teóricamente se tarda dos horas y diez minutos. Empecé a caminar a las 12:17h.

Mapa Senderos-Okunikko

Al principio el camino es un poco irregular, pero rápidamente se convierte en un camino plano con vegetación a los lados. Unos cinco minutos más tarde se llega a un cercado cuya puerta se puede abrir tranquilamente. Esto sirve para evitar que los ciervos entren en la zona protegida de Senjogahara y se coman la vegetación. Parece ser que en los últimos años la población de ciervos ha aumentado considerablemente y ponían en riesgo los humedales.

Senjōgahara-trail-okunikko

Un kilómetro y medio más tarde llegamos a un puente, que si lo cruzamos nos conducirá hacia el sendero que transcurre por Odashuirogahara, una pradera al oeste del río Yukawa y que es más pequeño que el humedal de Senjōgahara. No tomé ese sendero y seguí dirección a Yudaki. Un poco más adelante tomé el desvío hacia Akanuma. Allí hay una pequeña área de servicio con baños públicos y máquinas de bebidas. Además, allí para el autobús (parada 39), así que, si queréis ahorraros un poco de caminata es un buen lugar donde empezar. Aquí llegué a las 12:45h.

Sendero-Senjōgahara

A las 12:54 h volvía a estar en el sendero y me dispuse a atravesar Senjōgahara (戦場ヶ原). Este humedal es uno de los más famosos de Honshu y tiene una extensión de 400 hectáreas a una altitud de 1400 metros. En la antigüedad era un lago hasta la erupción del monte Nantai y su formación geológica ha creado un entorno natural mágico que cambia según las estaciones.

Senjōgahara-Okunikko-5

Por eso, es un lugar ideal para visitar durante todo el año. Si traducimos el nombre Senjōgahara, significa «campo de batalla», pero aquí no se ha librado ninguna batalla. Hace referencia a una antigua leyenda según la cual, el monte Nantai y el monte Akami de la prefectura de Gumma libraron en estas tierras una batalla por controlar el territorio.

Senjōgahara Okunikko

Lo bueno de Senjōgahara es que todo el tramo se recorre por una pasarela de madera elevada para no dañar el terreno y hacerlo accesible a la vez. Era mediados de noviembre y a aquellas horas apenas me cruzaba con nadie, lo que convirtió el lugar en un remanso de paz y calma en medio de los prados dorados. ¡Muy bonito, sí señor!

Sendero Sensohajara Nikko Okunikko

A las 13:29h solo me quedaba 1,7 km para llegar a la cascada de Yudaki. El sendero serpenteaba por el bosque y a lo lejos una tenue neblina se cernía sobre el paisaje y le daba un aire muy místico. Al poco empezaron a caer unas motas blancas del cielo. Al principio no tenía muy claro que eran. No eran gotas de lluvia y, como apenas hacía frío, descarté la nieve. ¿Quizás era la niebla que me atacaba? Seguí por el sendero y las motas blancas seguían cayendo. Entonces me crucé con una familia que venía en sentido contrario y me confirmó que era nieve. ¡Samui, hontô samui! (frío, hace frío de verdad) me dijeron. A mí sinceramente me parecieron un poco exagerados y seguí por el sendero.

Sendero Sensohajara Nikko

A las 13:51h llegué a la cascada de Yudaki. Había tardado una hora y media en recorrer el sendero, la mitad de lo que me habían dicho en la oficina de turismo y 45 minutos menos de lo que indicaban los carteles al iniciarlo. Como iba con tiempo, entré a tomarme un chocolate caliente en la cafetería que hay delante de la cascada, porque en aquel momento sí empecé a notar que hacía mucho frío.

Sendero Sensohajara Nikko 3

La cascada de Yudaki es la tercera de las cascadas de Okkunikko y tiene una altura de 70 m y mide 25 m de ancho. Hay un mirador en la base y otro al final de unas escaleras, donde podemos ver el inicio del salto de agua que viene del lago Yunoko. Para acceder a este mirador hay que subir un tramo de escaleras durante 400 metros. En invierno este tramo del sendero está cerrado por la nieve. Si queréis llegar hasta el lago podéis hacerlo con el autobús, tomándolo en la parada Yudaki Iriguchi (parada 44). Se accede por el aparcamiento y está en la carretera 120.

Yutaki-Okunikko

Cuando llegué al final de la escalera, el viento helado me dio un bofetón. El bosque ya no me cobijaba, estaba a casi 1500 metros de altitud y las motitas blancas se habían convertido en toda una tormenta de nieve. Apenas me fijé en la cascada ni en el olor a azufre que desprendía el lago. En ese momento tenía dos opciones: volver al aparcamiento de la cascada y esperar el autobús, cuando pasara, o recorrer a pie el kilómetro y medio que quedaba hasta el ryokan. Escogí la segunda. Aunque puedo garantizaros que esa tarde batí el récord de los 1500 metros lisos, a pesar de que la nieve empezaba a cuajar y en más de una ocasión patiné por la pasarela de madera. ¡Si me llega a ver mi madre!

Sendero de Yutaki a Yumoto Okunikko

Cuando finalmente hice mi aparición en el Manzo Ryokan, el recepcionista me miró como si hubiera visto la versión femenina del yeti. Mi chaqueta azul marino era totalmente blanca y tenía nieve hasta en las orejas. Alucinó más aún cuando le dije que quería ir a un rotemburo en medio de la tormenta. A pesar de que el Manzo Ryokan tiene sus propias aguas termales, me apetecía mucho bañarme en unas al aire libre. Me recomendaron dos: Yumoto Itaya (1000 ¥, de 12:30 h a 15 h) y Okunikko Konishi Hotel (1000 ¥) que cerraba a las 21 h. Fue una gran experiencia tomar un baño a 45 grados mientras los copos de nieve se posaban en mi cabeza. Por cierto, si queréis saber la etiqueta que hay que seguir en los baños japoneses, leed nuestra visita al Dogo Onsen en Matsuyama.

Okunikko-Konishi-Hotel--Rotenburo-Okunikko

Foto de la web del hotel. Ese día no había nevado tanto :/

Si decidís pasar la noche en Yumoto, como hice yo, os recomiendo reservar el alojamiento con cena incluida. Yumoto es un pueblo muy pequeño y por la noche no hay restaurantes abiertos. Os recomiendo mucho el Manzo Ryokan, además de que es un alojamiento nuevo, para cenar nos sirvieron sukiyaki. El sukiyaki es una cazuela de verduras con salsa de soja en el que se cuece carne de ternera. Estaba delicioso. La habitación para mí sola con cena y desayuno me costó 10000 yenes.

Manzo-Ryokan-Yumoto-Okunikko-sukiyaki

Tras la cena me fui a dormir, porque al día siguiente me quería levantar pronto otra vez para visitar Yumoto antes de tomar el autobús de vuelta a Nikko y visitar también el famoso templo de Tosho-gu.

Manzo-Ryokan-Yumoto-Okunikko

Puedes consultar los horarios de los autobuses a Nikko y Okunikko en la web de Tobu.

 

HERRAMIENTAS PARA PREPARAR TU VIAJE A JAPÓN
Hoteles Nikko y Okunikko
✪ Japan Rail Pass
Alquiler de pocket wifi

4 comentarios

  1. viajar code veronica 3 febrero 2018
    • Isabel & Xavier 3 febrero 2018
  2. Kumiko 12 febrero 2018
    • Isabel & Xavier 12 febrero 2018

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.