Cómo usar el baño japonés: bañarse en un onsen

Si sois seguidores de Diario de a bordo ya sabéis que una de las cosas que más me gustan de viajar a Japón es usar los baños japoneses ya sean sentô, onsen o rotenburo. Sin embargo, como todo lo tradicional en Japón, bañarse en estos lugares tiene su etiqueta y hay que saberla antes de entrar en el agua caliente. En este artículo os explico los diferentes tipos de baños, cómo usarlos y un poco de su historia.

Cómo usar el baño japonés (onsen)

Primero de todo hay que descalzarse en el genkan (recibidor) e ir con cuidado de que los zapatos solo toquen el suelo y nada más. La tarima de madera es para poner los pies descalzos. Antes de entrar hay que dejar los zapatos en una de las taquillas de la entrada.

Entrada-Recepcion-Onsen

Para acceder a los baños, hay que tener en cuenta que están separados por sexos, pero cada uno está indicado normalmente con un noren (cortina corta) que cuelga en la puerta. La de las mujeres suele ser roja o rosa y tiene escrito el kanji de mujer (女 onna). La cortina de los hombres suele ser azul y tiene escrito el kanji de hombre (男 otoko). Si tenéis dudas, preguntad siempre antes de entrar.

Acceso-mujeres-onsen

En el vestuario hay taquillas o unos cestos donde tendremos que dejar la ropa y nuestras cosas. En el baño japonés se entra desnudo, recordad que es un baño donde lavarse y relajarse, no una piscina. Os recomiendo que llevéis una toalla grande y una pequeña. A veces, la toalla de mano te la dan allí mismo o se alquila, y esta es la que tenéis que llevar en la zona de aguas. La toalla grande es para acabar de secarse bien y hay que dejarla en el vestuario. Es recomendable que os quitéis cadenas, relojes y pulseras antes de entrar en el onsen, ya que estos suelen ser de aguas termales y el alto contenido de minerales hace que las joyas queden negras.

Acceso-Onsen-Japon

Una vez desnudos, entramos en la zona de aguas. Aquí hay que usar la toalla pequeña para taparos un poco las partes púdicas cuando caminéis por el baño. Esta zona se divide en dos partes: la zona de lavado y la zona de relax. Veréis unos cazos grandes y taburetes junto a una serie de grifos a baja altura con dispensadores de gel de ducha y champú.

Primero de todo hay que ir a la zona de grifos y lavarnos a conciencia. Para ello, tomamos un taburete y una palangana y nos sentamos frente al grifo. En algunos onsen ya os encontrareis el taburete con la palangana encima boca abajo delante del grifo. Según la calidad y el precio del onsen, tendréis más o menos tipos de jabón. Lo normal es tener gel de baño, champú y suavizante, y un espejo donde mirarse mientras te lavas. Lo dicho: a  enjabonarse bien y lavarse a fondo. También podemos usar la toalla de mano para frotarnos la espalda y el cuerpo.

Onsen-Yumoto-Nikko

Cuando estéis enjabonados, os podéis aclarar usando el mango de ducha o la palangana, siempre con cuidado de no salpicar. Al usar el mando de la ducha hay que estar sentado, porque si no, molestaréis y salpicaréis a otros usuarios. Una vez perfectamente aclarados, enjuagamos la toalla de mano para quitar el jabón restante y aclaramos la zona del grifo que hemos usado para que tampoco queden restos de jabón. Dejamos el taburete y la palangana también aclarados de jabón donde estaban al principio y si estaban ya delante del grifo, lo dejamos todo limpio tal y como nos lo hemos encontrado.

Onsen-Kumano-Kodo

Y ahora ya sí, es el momento de relajarse en el agua caliente. Tenéis que entrar con cuidado en la bañera o piscina y la toalla de mano no la podéis meter dentro del agua. Habitualmente los japoneses la doblan y se la ponen encima de la cabeza, pero también la podéis dejar en el margen o sobre una roca. Si tenéis el pelo largo os lo tenéis que recoger para que no toque el agua.

El onsen es un lugar de relax, así que hay que evitar hacer mucho ruido. Tampoco se puede nadar, porque no es para eso. Por otro lado, el agua del onsen suele estar muy caliente, sobre los 42 grados, así que es importante que entréis en ella poco a poco. Antes de entrar podéis tomar un poco de agua del onsen con la palangana y echárosla poco a poco por las piernas empezando por los pies para acostumbrar al cuerpo. Si tenéis la presión baja no paséis mucho tiempo dentro del agua. Ah, y no se puede sumergir la cabeza en el agua, hay que mantener el agua hasta el cuello, aunque si se tiene una presión baja es mejor que el agua no supere la altura del pecho.

Onsen-Akatsuki-no-yona

Viñeta de Akatsuki no yona, de Mizuho Kusanagi

Muchos onsen tienen zona de aguas al aire libre que se llaman rotenburo. Personalmente me gustan mucho porque suelen estar en la naturaleza y en épocas frías el agua caliente se soporta mucho mejor.

Cuando hayáis acabado, antes de entrar en el vestuario tenéis que quitaros el exceso de agua con la toalla pequeña para no mojarlo todo. Según la calidad del onsen, en el vestuario encontraréis cremas para el cuerpo, la cara, cepillos de dientes de un solo uso, secador, agua para beber, etc. Es importante beber agua antes y después del onsen para hidratarse correctamente. Recordad también ir al baño antes de entrar en el agua, porque una vez dentro si tenéis que ir al servicio seguramente tendréis que vestiros para acceder al aseo, ya que en los vestuarios no suele haber.

Vestuario-onsen

¿Están permitidos los tatuajes en los onsen?

Por lo general, no. Los japoneses no suelen tatuarse porque esta práctica se asocia con los delincuentes. A estos los tatuaban para distinguirlos durante el periodo Edo y la yakuza (mafia japonesa). Así que, si tenéis tatuajes visibles, es muy probable que no os dejen entrar en el onsen. Si es pequeño lo podéis tapar con una tirita que sea resistente al agua. De cara a las olimpiadas de Tokyo 2020 están intentando que los extranjeros no tengan dificultades para acceder a los baños japoneses aunque lleven tatuajes. Sin embargo, los baños son establecimientos privados y cada uno tiene sus propias políticas.

Interior Onsen periodo edo

Interior de un baño público, grabado de Yoshiiku Utagawa

Si tenéis el pelo teñido, especialmente las mujeres con pelo largo, es posible que tampoco os dejen entrar en un onsen por miedo a que el pelo destiña. En el caso de las mujeres, si tenéis la menstruación y usáis tampón podéis usar la zona de lavado del onsen, pero no os podéis meter en la bañera compartida por una cuestión de higiene.

Relax Dogo Onsen

Tipos de baños en Japón

Ahora que ya sabemos cómo usar el baño japonés, os explicaré los diferentes tipos de baños que hay.

Sentō (銭湯)

Los sentô son los baños públicos de pago que podemos encontrar en pueblos y ciudades. Se remontan a más de 800 años atrás, cuando los baños de los templos que usaban los monjes en sus rituales de purificación se abrieron al público. En el siglo XVIII, los baños públicos se hicieron muy populares, era un lugar de aseo y socialización, ya que en el periodo Edo, especialmente en Tokyo, estaba prohibido bañarse en casa debido al riesgo de incendio. Además, la etiqueta social quedaba en el vestuario, junto con la ropa, y así todas las clases podían socializar. En aquella época, en Japón había diferentes clases sociales: samuráis, agricultores, artesanos y la clase más baja: los mercaderes. Hasta mediados del siglo XIX los baños eran mixtos, pero con la restauración Meiji se prohibieron los baños públicos mixtos ya que a ojos occidentales no estaba nada bien visto.

Sento-Asakusa-Tokyo

Sento en Asakusa, Tokyo

Actualmente, las casas ya disponen de baños propios, así que el número de baños públicos ha ido disminuyendo en todo Japón. De los 18.000 baños públicos que había a principios del siglo XX ya solo quedan 4.500 en todo el país. Sin embargo, aún se sigue visitando el baño público, más como actividad de relax y social que de higiene. Los baños públicos se distinguen porque suelen tener en la entrada un noren (cortinilla) con la palabra yu (agua caliente) escrita en ella. Puede estar escrito en kanji () o en hiragana ().

Sento-Ranma

Viñeta de Ranma 1/2, de Rumiko Takahashi

En Kyoto y en el barrio de Asakusa en Tokyo podemos encontrar sentô con bastante solera para visitar. Una versión más modernizada es el super-sentô. Más que un baño público, el super-sentô es un balneario tipo spa donde la gente va a pasar horas allí. Disponen de muchos servicios como saunas, zonas de relax, restaurante, espectáculos, etc. Como es lógico, la entrada suele ser más cara que la de un sentô tradicional.

Sento-Kyoto

Sentô en Kyoto

Onsen (温泉)

Japón es un país volcánico y todo su territorio está salpicado de innumerables fuentes de aguas geotermales. En Japón hay unas 28.000 fuentes termales que ya en la antigüedad se usaban para curar todo tipo de afecciones. La cultura de los baños termales está muy arraigada en Japón, y hay unos 3.000 onsen resort que se pueden visitar.

Onsen-pies-japon

Baño de pies en Yumoto

Dicen que los primeros en usar los baños termales en Japón fueron los animales salvajes. Buena cuenta de ello lo podemos ver aun en Jigokudani, donde los monos se bañan en las fuentes termales cercanas a la población de Shibu.

Mono-Onsen-Jigokudani

Monos en las aguas termales de Jigokudani

En un principio, los baños termales se empezaron a popularizar con la extensión del budismo en Japón en el siglo XII. Según las enseñanzas budistas, el baño servía para purificar el espíritu y prevenir el cuerpo de enfermedades. Durante el siglo XVI, en la época de las guerras civiles (Sengoku Jidai) los onsen se utilizaban para curar a los heridos de las batallas y procurar su pronta recuperación. Cuando finalmente llegó la unificación del país y un largo periodo de paz a finales del siglo XVII, los onsen se convirtieron en un lugar de socialización donde recuperarse de afecciones en las aguas minerales. Sin embargo, las ciudades balnearios japonesas tal y como las conocemos en la actualidad se iniciaron en los años sesenta del siglo XX con el boom económico de Japón.

Yunomine-Onsen-Tsubuyu

Tsubuyu, en Yunomine Onsen

En Japón hay muchos tipos de onsen: los hay en el mar como el Hakodate (Hokkaido) y Shirahama (Wakayama), aguas minerales con barro como en Minami Aso (Kumamoto) o baños de arena de playa caliente como en Kagoshima (Kyûshû) y hasta baños que son patrimonio de la humanidad como Yunomine Onsen (Wakayama).

Rotenburo (露天風呂)

Estos onsen al aire libre, normalmente en medio de la naturaleza, dan una sensación única de relax y unión con el medio ambiente. Personalmente son mis favoritos, ya que además del entorno con encanto, al estar al aire libre el calor del agua termal es más soportable y puedo pasar más tiempo dentro.

Estos son algunos de los onsen que hemos visitado en nuestros viajes a Japón:
Yumoto Onsen
Watarase Onsen
Yunomine Onsen
Dogo Onsen
Shibu Onsen
Kurama Onsen
Takayama Onsen

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.